8 de noviembre de 2007

...Partia Lenina...


Hemos visto la gloria (slava), la victoria (pobeda), un pueblo (narod) y una patria (rodina). Hemos visto la aurora, la revolución, el socialismo, el comunismo, el stalinismo, la Gran Guerra Patria, la guerra fría, la distensión, el agotamiento, la decepción, el colapso, y finalmente el ocaso. Ahora sabemos que estaban equivocados. Hoy todo el mundo es feliz, hoy todo el mundo es libre, hoy todo el mundo tiene pan, hoy todos somos inmensamente ricos, hoy todo el mundo vive en paz, hoy todos somos iguales, infinitamente iguales, gracias al muy noble capitalismo, ese mismo que hoy levanta muros donde ya hay fronteras, expolia donde hay recursos, desprecia a los trabajadores por lo que son, y a los hombres y mujeres por su color, un mundo que navega en un bote a la deriva con un único superviviente, cientos de cadáveres que no saben que lo son y millones de ausentes, un mundo sin corazón, una esfera fría y azul en la oscuridad del universo, donde las estrellas ya no brillan, ni siquiera aunque sean rojas.

Te equivocabas, vlado, en cien años ... en cien años todos muertos.


.XC.

8 de octubre de 2007

Бактерия

Si tan sólo por un instante el ser humano pudiera comprender que nunca ha existido, que no es sino el armazón de combate en una lucha eterna por la supervivencia de una bacteria que se posó sobre el plasma bíológico de un planeta vacío, uno de tantos como cualquier otro, y que se ha valido de la evolución para seguir existiendo. Si pudiera comprender que el logro final de la humanidad sólo será un juego, la agónica resolución de un combate de millones de asaltos con victoria a los puntos, comprendería su egoísmo y su inutilidad vanal.

Por eso cuando al final de la batalla sólo dos bacterias queden en pie y se decida la victoria en un sólo segundo, una de ellas dirá - está bien, tú ganas, me has vencido ... pero sabes, una vez yo hice la revolución - y la otra le preguntará, - cuándo fue eso? - .

- Hace mucho ya ... cuando Octubre aún era Noviembre.

Noventa años pasan deprisa sobre todo sino es más que para empezar de nuevo.

4 de octubre de 2007

Sila Narodnaya

Sila Narodnaya (la fuerza del pueblo)
De Oriente vino la estrella, una estrella de plata y bronce, redonda como un universo, brillante como un destello. La siguen cientos de gentes, soldados y proletarios, no los pastores ni los reyes ni los magos, porque los sabios de este mundo fueron los que la crearon. Anuncia un nuevo tiempo,... que el cielo está cercano, que lo puedo tocar con mis manos, que después vendrá un perro y luego le seguirá su amo,... gagarin, titov, nikolaiev... Pero también advierte que todo, todo cabrá en su vientre, desde el futuro soñado en el astro lejano de polvo color grisáceo, de claridad luminosa con cada ciclo cerrado, hasta esa vida que aún no ha llegado, porque en su interior, también el horror o la muerte pueden ir alojados, no hoy porque aún es temprano, tal vez mañana o en la tarde de un siglo ignorado,.... por eso su visión para unos es gloria de un alba nueva, de un amanecer rojo de una sola estrella, mientras para otros no es sino el terror profetizado, símbolo del espanto.

Cincuenta años pasaron de su primer viaje orbitando, cincuenta años de miedos, de pánicos a la revolución pasada, a la que dijo que los hombres tenían el futuro en sus manos, que no había dioses, en el cielo azulado, que sólo la oscuridad eterna del universo creado, que no había esclavos, ni siervos ni lacayos, sino héroes que con valor estuvieron dispuestos a ser disparados a la profundidad del espacio, a perderse para siempre o a viajar en vano, sin el regreso asegurado. Noventa y dos días sobrevivió el artificio de metal fruto del ingenio humano, sólo hasta el 4 de enero del nuevo año, su bip.bip.bip que sólo tres décimas duraba en cada intervalo calló para siempre. Qué lejos quedaron tus días de hace cincuenta años, mi viejo camarada,... mi compañero de viaje!

... Sila Narodnaya ...

19 de junio de 2007

En desagravio a mi diosa pagana

Originalmente una diosa frigia, Cibeles (en griego Κυβέλη Kybélê), era la diosa de la Madre Tierra que fue adorada en Anatolia desde el neolítico. Como la Gea o su equivalente minoica Rea, Cibeles era la personificación de la fértil tierra, una diosa de las cavernas y las montañas, murallas y fortalezas, de la naturaleza y los animales (especialmente leones y abejas). Es una deidad de vida, muerte y resurrección. Su consorte, cuyo culto fue introducido más tarde, era su hijo Atis.

Fue esposa del titán Crono y progenitora de los dioses olímpicos. Se la representa con una corona con forma de muralla y siempre acompañada de leones. Esta diosa en la mitología es representada sobre un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran del carro.

La fuente que en Madrid representa a esta diosa griega fue creada por el arquitecto español Ventura Rodríguez que realizó el proyecto entre los años 1777 y 1782. La fuente se colocó frente al palacio de Buenavista, muy cerca de él, a la entrada del paseo de Recoletos y mirando hacia la otra gran fuente, la de Neptuno. Instalada la fuente en 1782, no funcionó hasta el año 1792. En 1895 se trasladó el monumento al centro de la plaza, colocando a la diosa mirando al primer tramo de la calle de Alcalá. Este traslado levantó mucho revuelo y críticas que se vieron reflejadas en la prensa de la época. Hasta el año 1981 no hubo ninguna restauración.

Esta es la historia del monumento más emblemático de Madrid, junto, tal vez a su vecina la Puerta de Alcalá. Hasta tal punto era querida por los madrileños que, durante los bombardeos con que los aviones fascistas obsequiaron al Madrid republicano durante tres años, fue protegida como si de un bunker se tratara. La Cibeles no pudo ser destruida por los golpistas.

Sin embargo, muchas cosas han cambiado en Madrid: 70 años después de que la diosa pagana fuera salvada de las bombas nacional-católicas con el sudor y riesgo de los madrileños, ahora apenas sirve como trono obsceno del centralismo chulesco españolista. Madrid, cuna del NO PASARÁN, que hoy es grito de resistencia contra la barbarie capitalista en todo el mundo, se dedica hoy a gastar su dinero en poner vallas para que los nuevos salvapatrias no destrocen con sus manos bárbaras lo que los milicianos salvaron con su vida; y para que los nuevos diosecillos del millón de euros puedan soñar que la Cibeles les hace una fellatio.

Para esto, mejor que los fascistas se la hubieran cargado con las bombas de Hitler.