4 de octubre de 2007

Sila Narodnaya

Sila Narodnaya (la fuerza del pueblo)
De Oriente vino la estrella, una estrella de plata y bronce, redonda como un universo, brillante como un destello. La siguen cientos de gentes, soldados y proletarios, no los pastores ni los reyes ni los magos, porque los sabios de este mundo fueron los que la crearon. Anuncia un nuevo tiempo,... que el cielo está cercano, que lo puedo tocar con mis manos, que después vendrá un perro y luego le seguirá su amo,... gagarin, titov, nikolaiev... Pero también advierte que todo, todo cabrá en su vientre, desde el futuro soñado en el astro lejano de polvo color grisáceo, de claridad luminosa con cada ciclo cerrado, hasta esa vida que aún no ha llegado, porque en su interior, también el horror o la muerte pueden ir alojados, no hoy porque aún es temprano, tal vez mañana o en la tarde de un siglo ignorado,.... por eso su visión para unos es gloria de un alba nueva, de un amanecer rojo de una sola estrella, mientras para otros no es sino el terror profetizado, símbolo del espanto.

Cincuenta años pasaron de su primer viaje orbitando, cincuenta años de miedos, de pánicos a la revolución pasada, a la que dijo que los hombres tenían el futuro en sus manos, que no había dioses, en el cielo azulado, que sólo la oscuridad eterna del universo creado, que no había esclavos, ni siervos ni lacayos, sino héroes que con valor estuvieron dispuestos a ser disparados a la profundidad del espacio, a perderse para siempre o a viajar en vano, sin el regreso asegurado. Noventa y dos días sobrevivió el artificio de metal fruto del ingenio humano, sólo hasta el 4 de enero del nuevo año, su bip.bip.bip que sólo tres décimas duraba en cada intervalo calló para siempre. Qué lejos quedaron tus días de hace cincuenta años, mi viejo camarada,... mi compañero de viaje!

... Sila Narodnaya ...

19 de junio de 2007

En desagravio a mi diosa pagana

Originalmente una diosa frigia, Cibeles (en griego Κυβέλη Kybélê), era la diosa de la Madre Tierra que fue adorada en Anatolia desde el neolítico. Como la Gea o su equivalente minoica Rea, Cibeles era la personificación de la fértil tierra, una diosa de las cavernas y las montañas, murallas y fortalezas, de la naturaleza y los animales (especialmente leones y abejas). Es una deidad de vida, muerte y resurrección. Su consorte, cuyo culto fue introducido más tarde, era su hijo Atis.

Fue esposa del titán Crono y progenitora de los dioses olímpicos. Se la representa con una corona con forma de muralla y siempre acompañada de leones. Esta diosa en la mitología es representada sobre un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran del carro.

La fuente que en Madrid representa a esta diosa griega fue creada por el arquitecto español Ventura Rodríguez que realizó el proyecto entre los años 1777 y 1782. La fuente se colocó frente al palacio de Buenavista, muy cerca de él, a la entrada del paseo de Recoletos y mirando hacia la otra gran fuente, la de Neptuno. Instalada la fuente en 1782, no funcionó hasta el año 1792. En 1895 se trasladó el monumento al centro de la plaza, colocando a la diosa mirando al primer tramo de la calle de Alcalá. Este traslado levantó mucho revuelo y críticas que se vieron reflejadas en la prensa de la época. Hasta el año 1981 no hubo ninguna restauración.

Esta es la historia del monumento más emblemático de Madrid, junto, tal vez a su vecina la Puerta de Alcalá. Hasta tal punto era querida por los madrileños que, durante los bombardeos con que los aviones fascistas obsequiaron al Madrid republicano durante tres años, fue protegida como si de un bunker se tratara. La Cibeles no pudo ser destruida por los golpistas.

Sin embargo, muchas cosas han cambiado en Madrid: 70 años después de que la diosa pagana fuera salvada de las bombas nacional-católicas con el sudor y riesgo de los madrileños, ahora apenas sirve como trono obsceno del centralismo chulesco españolista. Madrid, cuna del NO PASARÁN, que hoy es grito de resistencia contra la barbarie capitalista en todo el mundo, se dedica hoy a gastar su dinero en poner vallas para que los nuevos salvapatrias no destrocen con sus manos bárbaras lo que los milicianos salvaron con su vida; y para que los nuevos diosecillos del millón de euros puedan soñar que la Cibeles les hace una fellatio.

Para esto, mejor que los fascistas se la hubieran cargado con las bombas de Hitler.

9 de mayo de 2007

¿Existió alguna vez Polonia? ¿Y Estonia?

Así es la vida; hoy en el telediario al mostrar las imágenes de los terroristas preparando las bombas de Argel la locutora decía "...esos mismos relojes que sirven para marcar las horas del rezo del islam...", no sabía que los relojes sirvieran para eso, pero al parecer sí. ¿Se puede ser más idiota? yo digo, "No, un periodista no puede serlo, lo es por definición",...

Leo esta mañana que Varsovia quiere promulgar una ley contra los símbolos de la URSS, y descubro que la libertad es hacer lo que uno quiere no lo que uno debe; curiosamente la gente olvida, ... si hoy Polonia existe como tal es por esos a los que hoy repudian. De haber dicho el padrecito Pepe en su día, "a ver, Polonia es la mitad que ocuparon los alemanes en el 39", los aliados no habrían dicho ni "mu". Habían visto lo que habían hecho con el mejor ejército de Europa en cuatro años, ¿qué habrían podido hacer los otros aliados si ni siquiera fueron capaces de vencer en el frente occidental a los alemanes, que estaban ocupados luchando contra el Ejército Rojo, y capitularon antes de que los vencieran?...




¡Ay! Si se hubieran parado en el Bug, unos al ir y los otros al volver,... ¿dónde estarían estos ahora?... Hay cosas que da asco de solo pensarlas,... si esa estatua les da miedo, si esa estatua les recuerda la ocupación, ¿cómo pueden levantar un monumento al fascismo y las waffenss estonias levantando el brazo a la romana?... A mí verla sólo me produce compasión ... las otras me desgarran el corazón.

Hoy, es 9.Mai.1945, die Russen sind da! El Ejército Rojo ha puesto fin a la guerra, el Ejército Rojo ha vencido al invasor nazi,... pero eso a ellos, les da igual.

13 de abril de 2007

Mañana

Es bueno recordar que hoy es abril y que no es mayo, que el rojo con el gualda dan morado. Aún mejor es recordar que aún quedan bravos soldados, pero que siendo ya ancianos, quien sabe cuantos días quedarán para escucharlos. Que después del diez viene el cuatro, de esa fecha es que te hablo.

Por ellos es justo hablar hoy bien alto, porque esa tierra de cristianos entre el imperio de Roma y la estepa de los bárbaros eslavos, gemelos, clones o solitarios, en la misma en la que el campo ensangrentado tiene nombres que dan asco, Sobibor, Treblinka, Chelmno, Majdanek, Belzec, y también Katyn, unos callaban y rezaban sacudiendo incienso en mano, resguardados en iglesias tras los mantos de los santos, mientras ante sus ojos pasaba el hebreo, a cientos, a miles, a millones como esclavos, ése era también su hermano. Nieve gris en invierno, otoño, primavera y en verano, un hombre, una maleta en mano. Ahora bien, esos, que durante la partición no lucharon, que durante el exterminio no hablaron, que en la represión se agazaparon, por no haber nacido o por haber huido, ahora claman y juzgan a aquellos que lucharon, a los que contra el ejército fascista se batieron sin descanso, que fueron derrotados, humillados en su regreso y con el tiempo olvidados, mas cuando fue preciso, durante seis largos años, murieron y empuñaron el fusil, contra el invasor germano.

A los que vinieron en aquel verano de fuego de tres años, ni obligados ni forzados, italiano, polaco, ruso, tedesco o anglicano, aquí dejaron su vida, su sangre y su juventud, su carne y también su entusiasmo. Combatientes polacos, encorvados y canosos, luchadores cotidianos mientras otros hacían oídos sordos a las atrocidades de Europa levantadas sobre los campos de Polonia flotando a través de las chimeneas de cenizas huidizas y cobardes, horcas, hornos y alambradas. Quizás erraron el bando siendo posible cualquier bando menos uno, pero hoy, después de lo vivido, lo visto y lo oído, y lo, por tantos, olvidado y traicionado, puedo condenarlos por la libertad que nos legaron, exigua y forzada, pero no puedo condenarlos por aquella por la que lucharon.

Hoy es abril, ... no recuerdo si eso ya te lo he contado.